Los funcionarios del gobierno chino están minimizando el impacto de la guerra comercial con Estados Unidos, afirmando su capacidad para salvaguardar los empleos y mitigar los daños causados por el aumento de los aranceles. Han anunciado políticas de apoyo que incluyen préstamos más fáciles, ayuda para empresas y desempleados, y medidas para impulsar la demanda interna. Si bien reconocen el potencial de una desaceleración económica, los funcionarios mantienen la confianza en lograr el objetivo de crecimiento del 5%, citando un "conjunto de herramientas de políticas de empleo" suficiente y planes para reducir la dependencia de las importaciones de energía y agrícolas de Estados Unidos. El estado de las negociaciones entre Estados Unidos y China sigue sin estar claro, con declaraciones contradictorias de ambas partes.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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