Robert F. Kennedy Jr. afirma que una toxina ambiental causa el aumento en los diagnósticos de autismo, contradiciendo los hallazgos de los CDC que atribuyen el incremento a una mejor detección y concienciación. Expertos refutan la afirmación de Kennedy, citando factores genéticos, la edad de los padres y criterios diagnósticos mejorados como contribuyentes a la mayor prevalencia. La investigación no ha establecido un vínculo causal entre el autismo y las toxinas ambientales. El informe de los CDC, basado en datos de 16 sitios, muestra tasas de prevalencia variadas, destacando el impacto de las diferentes prácticas de diagnóstico y la disponibilidad de detección.
Prepared by Anthony Ross and reviewed by editorial team.
Comments