El Papa Francisco está enterrado en una tumba sencilla en la Basílica de Santa María la Mayor, Roma. Hecha de pizarra de Liguria, según su deseo, solo lleva la inscripción "Franciscus" y una réplica de una cruz pectoral. El origen de la piedra tiene un significado familiar, conectando al Papa con sus antepasados que emigraron de la ciudad italiana de Cogorno a Argentina en el siglo XIX. La familia del Papa en Liguria se sorprendió y conmovió profundamente por este último gesto, describiéndolo como una 'última sorpresa'. La tumba sencilla refleja la naturaleza humilde del fallecido Papa.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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