Un nuevo estudio revela que Deinosuchus, un reptil extinto de gran tamaño, no era un pariente cercano de los cocodrilos, como se pensaba anteriormente. Poseyendo tolerancia a la sal a diferencia de los cocodrilos modernos, Deinosuchus prosperó en la Vía Marítima Interior Occidental de Norteamérica durante el período Cretácico. Esta tolerancia al agua salada, un rasgo conservado de los cocodrilianos ancestrales, le permitió dominar los ecosistemas costeros y depredar dinosaurios. La investigación, publicada en Communications Biology, utiliza análisis de fósiles y ADN de cocodrilianos vivos para reconstruir el árbol genealógico de los cocodrilianos, destacando las adaptaciones únicas de Deinosuchus y su papel como superpredador.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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