La pequeña comunidad católica de Gaza está de luto por la muerte del Papa Francisco, quien mantuvo un contacto casi diario con ellos durante 18 meses de conflicto. El Papa, que hablaba con los feligreses en árabe e italiano, se interesaba regularmente por su bienestar, ofreciendo consuelo y apoyo. El Padre Gabriel Romanelli y George Anton describieron las llamadas del Papa como un salvavidas durante tiempos difíciles, caracterizados por bombardeos y desplazamientos. Ahora, sintiéndose huérfanos, expresan su profunda pérdida de esta fuente única de consuelo y aliento.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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