La actriz Nicola Coughlan lanzó una recaudación de fondos para una organización benéfica transgénero después de que el Tribunal Supremo del Reino Unido dictaminara que la definición legal de mujer se basa en el sexo biológico. La decisión, celebrada por J.K. Rowling, provocó el esfuerzo de recaudación de fondos de Coughlan, que rápidamente superó los 140.000 dólares, incluyendo una aportación de 10.000 libras esterlinas de ella misma. Coughlan criticó públicamente la postura de Rowling, afirmando que no tocaría el nuevo contenido de Harry Potter. La controversia pone de manifiesto el debate en curso sobre los derechos trans y la participación de las celebridades.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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