Las universidades estadounidenses están reduciendo las iniciativas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) tras las órdenes federales, lo que afecta a los estudiantes de color. Los estudiantes informan de la pérdida de programas de mentoría, becas y eventos de orientación diseñados para fomentar un sentido de pertenencia. La Universidad de Michigan, por ejemplo, cerró su oficina de DEI y eliminó varios programas de apoyo para estudiantes minoritarios, lo que provocó preocupaciones sobre un mayor aislamiento y una disminución del acceso a los recursos. Otras universidades están cambiando la marca de las oficinas de DEI o deteniendo programas para evitar sanciones federales, mientras que algunas se resisten a los cambios. Los críticos argumentan que las vagas directivas federales permiten un exceso de alcance, mientras que los oponentes presionan por medidas aún más estrictas.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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