La abreviatura común "OK" tiene un origen sorprendentemente cómico. El etimólogo Allen Walker Read concluyó que provenía de "oll korrect", una ortografía juguetona de "all correct", que apareció por primera vez en el Boston Morning Post en 1839. Esta ortografía intencional, similar a la jerga moderna de internet, se difundió rápidamente a través de los periódicos. Si bien más tarde se sugirió un vínculo con el apodo de Martin Van Buren, el origen original de Boston sigue siendo la explicación más aceptada. La popularidad perdurable de "OK" destaca la evolución impredecible del lenguaje.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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