Las meditaciones del Viernes Santo del Papa Francisco en el Coliseo, pronunciadas por el Cardenal Baldo Reina, se centraron en la economía de Dios frente a los sistemas egoístas de la humanidad. Instó a un cambio desde los cálculos y algoritmos a un camino de compasión y responsabilidad, reflejando el viaje de Cristo al Calvario. Las meditaciones destacaron la importancia de la libertad humana, reconociendo nuestras caídas y levantamientos, y enfatizaron el papel de la mujer y la esperanza frente al sufrimiento. El Papa pidió una conversión que restaure la alegría y nos devuelva al amor de Dios, haciendo eco de la oración de San Francisco por una conversión sincera.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
Comments