En 2024, Estados Unidos importó bienes de China por un valor de 439.000 millones de dólares, superando significativamente sus exportaciones de 143.500 millones de dólares, creando un gran déficit comercial. El presidente Trump implementó aranceles elevados sobre los productos chinos, alcanzando el 145%, con el objetivo de reducir este déficit. China respondió con sus propios aranceles, intensificando la guerra comercial. Esto llevó a la incertidumbre sobre los precios y la disponibilidad de diversos bienes de consumo. Si bien algunos productos tecnológicos recibieron exenciones temporales, el conflicto continúa, afectando las economías de ambas naciones.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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