La guerra comercial del presidente Trump con China corre el riesgo de desestabilizar la economía global y desencadenar una recesión, afectando los precios al consumidor y potencialmente dañando la posición global de EE. UU. Los economistas expresan escepticismo de que la guerra comercial traerá de vuelta empleos manufactureros, citando la automatización y los bajos salarios en el extranjero. Si bien algunos estadounidenses podrían beneficiarse de la posible creación de empleos, la mayoría enfrentará precios más altos en los bienes importados, afectando desproporcionadamente a los hogares de bajos ingresos. El conflicto podría conducir a una reestructuración económica y a una disminución del comercio entre las dos superpotencias, con consecuencias potencialmente negativas para ambas naciones.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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