Científicos de la Universidad de Oxford han descubierto que el agua de la Tierra se originó dentro del propio planeta, contrariamente a la creencia popular de que provenía de asteroides. Su investigación, publicada en Icarus, analizó un meteorito antártico con una composición similar a la Tierra primitiva. Utilizando el análisis de rayos X, descubrieron que este meteorito era increíblemente rico en hidrógeno, un componente clave del agua. Esto sugiere que los bloques de construcción de la Tierra contenían suficiente hidrógeno para formar su vasto suministro de agua, aunque parte del agua superficial puede haber sido entregada por asteroides.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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