La economía estadounidense muestra un crecimiento sólido a pesar de la desaceleración en el primer trimestre, impulsada por un consumo moderado y fuertes importaciones. El crecimiento del empleo se ha moderado, pero sigue siendo saludable, con una baja tasa de desempleo. La inflación ha disminuido desde los máximos de 2022, pero sigue por encima del objetivo del 2%. Las nuevas políticas de la administración, en particular los aranceles, introducen incertidumbre, lo que podría aumentar la inflación y ralentizar el crecimiento. La Reserva Federal seguirá de cerca los datos y equilibrará los objetivos de máximo empleo y estabilidad de precios antes de ajustar la política monetaria.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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