Los baby boomers y los viajeros primerizos están impulsando un cambio en los destinos de vacaciones de verano, optando por países más frescos del norte de Europa, como los de las regiones nórdica y báltica, en lugar de los tradicionales destinos turísticos del sur de Europa. El aumento de los costes, la superpoblación y el calor extremo en el sur de Europa son factores que contribuyen a este cambio. Intrepid Travel informa de un aumento del 50% en las reservas para Islandia, Estonia y Escandinavia para julio-agosto, mientras que las reservas para el sur de Europa durante los meses de verano más concurridos han bajado un 15%. Esta tendencia se considera una elección consciente para evitar el calor y los incendios forestales, y los expertos esperan que continúe debido al cambio climático.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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