El estreno de la segunda temporada de The Last of Us revela un Jackson, Wyoming, aparentemente pacífico, cinco años después de la llegada de Joel y Ellie. Sin embargo, la tensión bulle bajo la superficie: Joel y Ellie están distanciados, y Abby, buscando venganza por las acciones de Joel, se presenta al principio de la temporada. Los creadores Neil Druckmann y Craig Mazin explican estos cambios como necesarios para desarrollar conexiones emocionales dentro del limitado número de episodios. El episodio presenta escenas familiares del juego, pero con alteraciones para adaptarse al formato del programa. Nuevas amenazas, incluyendo Infectados evolucionados y el crecimiento de cordyceps en Jackson, presagian un peligro inminente, particularmente con la expansión de Jackson y la creciente complacencia hacia los Infectados.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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