La adaptación de HBO de The Last of Us Parte II altera la historia de Abby por motivos de ritmo y compromiso de la audiencia. A diferencia del juego, que revela las motivaciones de Abby gradualmente, la serie revela su pasado de forma más temprana para fomentar la empatía del espectador. Los showrunners Neil Druckmann y Craig Mazin explican que la naturaleza interactiva del juego permite una revelación más lenta, pero el formato episódico necesita una introducción más rápida para generar simpatía por su personaje. El fichaje de Kaitlyn Dever fue crucial para retratar a este complejo personaje, cuyas acciones provocan tanto odio como simpatía.
Prepared by Emily Rhodes and reviewed by editorial team.
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