La guerra comercial del presidente Trump contra China, caracterizada por altos aranceles, está fracasando. Si bien inicialmente apuntaba a frenar el mercantilismo chino y aumentar el poder de Estados Unidos, la estrategia es defectuosa. La dependencia de Trump de los aranceles se ha visto socavada por las reacciones del mercado, lo que lo obligó a retroceder de las medidas agresivas. China, mientras tanto, está mejor posicionada para resistir la presión económica, ya que posee una sólida demanda interna y una menor dependencia de la tecnología estadounidense. Estados Unidos, por otro lado, enfrenta una inflación más alta y una posible estanflación debido a los aranceles.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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