El gobierno del Reino Unido tomó medidas de emergencia el sábado para evitar el cierre de la última planta siderúrgica importante de Gran Bretaña, propiedad de la empresa china Jingye. El Parlamento fue llamado de regreso de su receso para aprobar una legislación que permita al gobierno tomar el control de las operaciones en la planta de Scunthorpe, evitando posibles pérdidas de empleos para 2.700 trabajadores. Esta medida se considera un paso significativo hacia la nacionalización.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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