El Papa Francisco, recuperándose de una enfermedad no revelada, realizó una visita sorpresa en silla de ruedas a la Basílica de San Pedro, apareciendo sin su atuendo papal habitual. El pontífice de 88 años, que recibe oxígeno suplementario, muestra ligeras mejoras en la voz y la movilidad, aunque su recuperación completa es incierta. Está reanudando algunas visitas y misas privadas, pero su participación en las liturgias de la Semana Santa sigue sin estar clara, y se espera una decisión a principios de la semana que viene. El Vaticano informa de que su convalecencia progresa constantemente, con fisioterapia respiratoria y motora en curso.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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