Un nuevo estudio revela un preocupante aumento del 28% en las tasas de mortalidad materna en EE. UU. entre 2018 y 2022, superando las de otras naciones ricas. El sur, particularmente Alabama y Mississippi, experimentó las tasas más altas. Las enfermedades cardiovasculares, exacerbadas por el estrés del embarazo, fueron una causa principal, afectando desproporcionadamente a las mujeres más jóvenes. Existen disparidades significativas entre los estados y los grupos raciales y étnicos, con las mujeres nativas americanas y negras enfrentando los riesgos más altos. Los investigadores destacan posibles brechas en la atención postnatal y factores socioeconómicos que contribuyen a estas muertes prevenibles.
Prepared by Olivia Bennett and reviewed by editorial team.
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