La afluencia de productos chinos baratos tras la normalización de las relaciones comerciales a principios de la década de 2000 devastó la manufactura estadounidense, causando pérdidas generalizadas de empleos en un fenómeno conocido como el "shock chino". El presidente Trump, atribuyendo estas pérdidas a políticas comerciales fallidas, ha implementado aranceles a las importaciones chinas para supuestamente revertir esta tendencia. Sin embargo, la mayoría de los economistas no están de acuerdo con este enfoque, dudando de su efectividad para restaurar los empleos manufactureros.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
Comments