La economía del Reino Unido creció inesperadamente un 0,5% en febrero, superando las predicciones de los analistas de un 0,1%. Este aumento se debió a un incremento del 0,3% en los servicios y a una significativa recuperación en la producción y la construcción. Sin embargo, los datos positivos se ven eclipsados por las preocupaciones sobre los nuevos aranceles estadounidenses a las exportaciones británicas, lo que podría llevar al Banco de Inglaterra a recortar los tipos de interés en mayo. Los economistas temen que la incertidumbre en torno a estos aranceles, junto con los recortes de prestaciones sociales y el aumento de los impuestos a las empresas, afecte negativamente al crecimiento económico futuro.
Prepared by Christopher Adams and reviewed by editorial team.
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